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Poema
Llegaste como el viento,
náufraga del azar,
con tus ojos alegres,
entristeciendo el mar.
Y,para que la tarde,
pudiera anochecer,
te fuiste como el viento,
que no sabe volver....
náufraga del azar,
con tus ojos alegres,
entristeciendo el mar.
Y,para que la tarde,
pudiera anochecer,
te fuiste como el viento,
que no sabe volver....
Volverán las oscuras golondrinas
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar, ...
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar, ...
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!
Gustavo Adolfo Bécquer
Un poema anónimo que viaja por las redes sociales.
Los pulmones de la tierra necesitaban respirar.
Los árboles eran talados.
Las personas odiaban más que amaban.
Los padres necesitaban pasar más tiempo con los hijos.
El rico pensaba que el dinero compraba la felicidad.
El futbolista tenía más éxito que el sanitario.
El estrés hacía temblar los corazones.
Y las razas levantaron grandes fronteras.
Un día, de repente, el mundo se paró y entonces la tierra comenzó a respirar aire puro.
Y las aguas volvieron a cristalizarse.
Y los animales comenzaron a habitar en paz
La naturaleza es tan mágica que ella misma está limpiándose del mal que hicimos
Las personas en su lejanía se dieron cuenta de que se amaban.
Y se quedaron en casa.
Y leyeron libros
Y escucharon y descansaron
La familia de nuevo estaba unida.
El rico al no poder salir de casa tuvo que conformarse con unos bollos de pan.
La gente aplaudía desde sus balcones a los verdaderos héroes.
Nuestras mentes se serenaban porque ya no había prisas.
Y cuando ya todo estaba a punto de estallar,
el mundo entero se unió convirtiendo los 5 continentes en solo 1.
Tuvimos miedo,
miedo a lo desconocido,
miedo a la incertidumbre de la duración de la pandemia,
a contagiarme,
a contagiar,
por nuestros familiares,
y más aún por los pequeños y ancianos,
por nuestros amigos
y en general MIEDO.
Y de repente todo se para,
y es cuando entendemos el valor que tienen las pequeñas cosas,
justo en el momento que nos las quitan.
Las cosas importantes a las que antes no le dábamos importancia y se daban por sentado, comenzaron a adquirir otro matiz, y le dimos su importancia real.
El poder curativo de los abrazos,
el olor d e tu familia,
el reír con los amigos por cualquier insignificancia,
el pasear por la playa y el sentir la brisa del mar....
Y miles y miles de millones de pequeños momentos que ahora adquieren relevancia.
Estamos viviendo algo insólito, el año que la tierra solita obligó al mundo a detenerse.
Éramos ricos y no lo sabíamos
2020 vaya lección nos estás dando. 💙 🌍
Un poema sobre lo que estamos viviendo estas semanas.
Y la gente se quedó en casa.
Y leyó libros y escuchó.
Y descansó y se ejercitó.
E hizo arte y jugó.
Y aprendió nuevas formas de ser.
Y se detuvo.
Y leyó libros y escuchó.
Y descansó y se ejercitó.
E hizo arte y jugó.
Y aprendió nuevas formas de ser.
Y se detuvo.
Y escuchó más profundamente.
Alguno meditaba.
Alguno rezaba.
Alguno bailaba.
Alguno se encontró con su propia sombra.
Alguno rezaba.
Alguno bailaba.
Alguno se encontró con su propia sombra.
Y la gente empezó a pensar de forma diferente.
Y la gente se curó.
Y en ausencia de personas que viven de manera ignorante.
Peligrosos. Sin sentido y sin corazón.
Incluso la tierra comenzó a sanar.
Y en ausencia de personas que viven de manera ignorante.
Peligrosos. Sin sentido y sin corazón.
Incluso la tierra comenzó a sanar.
Y cuando el peligro terminó.
Y la gente se encontró de nuevo.
Lloraron por los muertos.
Y tomaron nuevas decisiones.
Y soñaron nuevas visiones.
Y crearon nuevas formas de vida.
Y sanaron la tierra completamente.
Tal y como ellos fueron curados.
Y la gente se encontró de nuevo.
Lloraron por los muertos.
Y tomaron nuevas decisiones.
Y soñaron nuevas visiones.
Y crearon nuevas formas de vida.
Y sanaron la tierra completamente.
Tal y como ellos fueron curados.
(Kitty .O’Meara – Poema escrito por esta exmaestra estadounidense y que se ha hecho viral en la red
poema
Pero en definitiva ¿qué es es lo nuestro? Por ahora al menos es una especie de complicidad frente a otros un secreto compartido un pacto unilateral .Naturalmente esto no es una aventura ni un programa ni menos que menos un noviazgo. Sin embargo es algo mas que una amistad
Mario Beedetti
mi poesia...
“Las seis cuerdas” de Federico García Lorca
La guitarra
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas
se escapa por su boca
redonda.
Y como la tarántula,
teje una gran estrella
para cazar suspiros,
que flotan en su negro
aljibe de madera.
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas
se escapa por su boca
redonda.
Y como la tarántula,
teje una gran estrella
para cazar suspiros,
que flotan en su negro
aljibe de madera.
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